Si quieres adelgazar o ponerte en forma seguro que te viene bien leer estos consejos que te damos.

Perder peso es calidad de vida y puedes conseguirlo como  este caso en donde un hombre perdió 59Kg andando o esta ama de casa que consiguió perder 45Kg corriendo.

Pues todo eso lo puedes lograr tú también desde casa con una cinta para correr.

Una cinta de correr es una máquina bastante simple que permite al usuario realizar entrenamiento de carrera dentro de su propio hogar. Se compone básicamente de dos partes:

  • Una base en la que se dispone la cinta, que va rotando a la velocidad seleccionada y sobre la que se corre.
  • Unas barandillas delanteras a las cuales se sujeta una consola con los mandos de la máquina.

Para cualquier aficionado al running, tener una cinta de correr en casa es una gran ayuda. No sólo porque es la manera de poder seguir haciendo ejercicio cuando no se puede salir de casa o cuando no se dispone de mucho tiempo, sino también porque con ella se puede monitorizar el esfuerzo realizado. E igual de fundamental que la cinta de correr sea la más adecuada para las necesidades del usuario, ya que no todos requerimos de las mismas prestaciones.

Modelos recomendados de cintas para correr

Las mejores marcas de máquinas de correr son, sin duda alguna, Sportstech en las gamas más altas, mientras que en las gamas medias y bajas el puesto está más disputado y son Fitfiu y Cecotec las que lideran el mercado. A continuación exponemos las principales características de algunos de los modelos de cinta de correr más interesantes de la actualidad.

Ideal principiantes
Cecotec Cinta de Correr Runfit Step (Roja)
Buena como andadora
FITFIU Fitness MC-200 Cinta de correr plegable con velocidad hasta 14km/h, superficie de carrera de...
Semiprofesional
Cecotec Cinta de Correr Extreme Track (Extreme Track)
Andadora hogar
Sportstech F10 Cinta de Correr Modelo 2020 - Marca Alemana de Calidad + Video Eventos y App...
Profesional
Sportstech Cinta de Correr Profesional F31 - Marca de Calidad Alemana -Eventos en Directo y App...
Modelo
Runnerfit step black
Fitfiu MC200
Extreme Track
Sportstech F10
Sportstech F31
Peso máximo
120 Kg
90 Kg
120 Kg
120 Kg
120 Kg
Medidas
132 x 64 cm
110 x 40 cm
130 x 42 cm
100 x 34 cm
120x42 cm
Altura máx
1,80m
1,80m
-
-
-
Máx uso.
-
30 min/día
10h semanales
-
-
Ideal principiantes
Cecotec Cinta de Correr Runfit Step (Roja)
Modelo
Runnerfit step black
Peso máximo
120 Kg
Medidas
132 x 64 cm
Altura máx
1,80m
Máx uso.
-
 

Buena como andadora
FITFIU Fitness MC-200 Cinta de correr plegable con velocidad hasta 14km/h, superficie de carrera de...
Modelo
Fitfiu MC200
Peso máximo
90 Kg
Medidas
110 x 40 cm
Altura máx
1,80m
Máx uso.
30 min/día
Semiprofesional
Cecotec Cinta de Correr Extreme Track (Extreme Track)
Modelo
Extreme Track
Peso máximo
120 Kg
Medidas
130 x 42 cm
Altura máx
-
Máx uso.
10h semanales
 

Andadora hogar
Sportstech F10 Cinta de Correr Modelo 2020 - Marca Alemana de Calidad + Video Eventos y App...
Modelo
Sportstech F10
Peso máximo
120 Kg
Medidas
100 x 34 cm
Altura máx
-
Máx uso.
-
Profesional
Sportstech Cinta de Correr Profesional F31 - Marca de Calidad Alemana -Eventos en Directo y App...
Modelo
Sportstech F31
Peso máximo
120 Kg
Medidas
120x42 cm
Altura máx
-
Máx uso.
-

Cecotec RunnerFit Step Black (plegable y buena calidad)

Leer opiniones y precios de Runnerfit Step Black

La Cecotec Runnerfit Step Black es otra cinta de correr plegable de Cecotec, con prestaciones similares a la Extreme Track pero más adecuada para el hogar y principiantes

La más barata de la presente selección ni llega a los 200 € de precio y, aunque comparte con la Extreme Track la configuración de la consola, con 12 programas de entrenamiento y monitorización de actividad, es algo menos potente.

Su motor alcanza los 1000W de potencia, con una velocidad máxima de la cinta de correr de 10 km por hora, lo cuál está muy bien para su precio, pero es ampliamente inferior a los 18 km por hora que alcanza la Extreme Track. Soporta, igual que ésta, 120 kg de peso y el tamaño de su superficie es de 22 x 132 x 64 cm.

Lo mejor que tiene es que permite trabajar en ella a usuarios principiantes e intermedios, siempre que no superen el metro ochenta de estatura, y que puede ser la máquina que se use durante muchos años, siempre que se le haga el mantenimiento adecuado.

Ver más imágenes y precio en la web oficial de Cecotec (hasta 40% de descuento)

Fitfiu MC200 cinta andadora plegable

Ver opiniones y precio en Amazon de la Fitfiu Fitness MC200

El más importante de los puntos positivos de la Fitfiu MC200 es el motor, que tiene una potencia de 1,5 CV y consigue mover la cinta a una velocidad de hasta 14 km por hora. Eso implica que no sólo es apta para principiantes, sino que también pueden utilizarla usuarios de nivel medio que deseen cierta intensidad en sus entrenamientos, siempre que no requieran simular desniveles, porque esta máquina, simplemente, no se puede inclinar.

En todo caso, el uso diario máximo de la cinta es de unos 30 minutos, así que si la idea es realizar sesiones largas no se trata de la mejor opción.

Por contra, la Fitfiu MC200 es la que soporta un menor peso de entre todas las de la presente selección, ya que sólo pueden usarla personas de hasta 90 Kg, y tiene la misma envergadura que la Sportstech F10 (110 x 40 cm), así que no es apta para personas altas que requieren de más espacio para sus zancadas.

Claro que ese tamaño influye en su peso (solo 30 kg) y en su manejabilidad a la hora de plegarla (el plegado es manual, así que cuanto menos pese, mejor) y guardarla, eso siempre es secundario. Nadie compra una cinta para correr fijándose sólo en la facilidad de guardarla, ¿verdad?

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Cecotec Extreme Track (cinta de correr Profesional y plegable)

Leer opiniones y precios de ExtremeTrack

La Cecotec Extreme Track es, como la mayoría de los aparatos de esta marca española, un producto con un precio de gama baja que aporta algunas prestaciones de gama alta. De hecho, es perfectamente apta para ser usada por profesionales, pero no lo suficientemente resistente como para soportar un uso intensivo.

Por tanto, se podría decir que es recomendable para personas que requieren de una máquina auxiliar (por ejemplo para una segunda residencia, ya que se puede guardar fácilmente tras plegarla) o para aficionados que quieren una máquina con buenas prestaciones para usar con regularidad. Se recomienda un uso no superior a las 10 horas semanales.

La principal ventaja de esta máquina sobre las demás de la presente muestra es, como no podía ser de otro modo en un producto Cecotec, su precio, que apenas si supera los 300 €. Un precio así es especialmente increíble si tenemos en cuenta que tiene un motor de 3 CV (una potencia por encima de la media ya no en ese rango de precio, sino en productos con precios mucho más elevados) y una velocidad máxima de hasta 18 km.

Soporta hasta 120 kg de peso, así que es apta para la mayoría de personas que practican deporte con regularidad, pero su superficie de carrera es de 130 x 42, lo cual la hace adecuada para personas de altura media o baja pero no para los más altos, que se verían obligados a reducir demasiado su zancada. Ese es, junto a la recomendación de un uso limitado, su mayor contra.

En cuanto a la consola, muy llamativa y llena de lucecitas verdes, dispone de una pantalla desde la que se pueden seleccionar 4 niveles de inclinación, 12 programas de entrenamiento preestablecidos y cuatro combinaciones estándar de inclinación y velocidad. Además, monitoriza constantemente los siguientes factores: distancia, tiempo, velocidad, pulsaciones (calculadas mediante un pulsómetro situado en los brazos de agarre) y calorías quemadas.

Finalmente, para que guardarla sea sencillo, tiene un mecanismo de plegado hidráulico que facilita la tarea de recogerla y ruedecillas para poderla arrastrar. Una vez plegada, queda muy compacta y cabe en cualquier rincón.

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Sporststech F10 Modelo 2020

Ver opiniones y precio en Amazon de la Sporststech F10

La Sportstech F10 es básicamente la hermana pequeña de la Sportstech F31.  ¿Qué significa eso?, pues que a diferencia de la Sportstech F31, la F10 es sólo para corredores principiantes o para personas que alternan trotes ligeros con caminatas rápidas.

Además, su superficie es mucho menor de lo deseable, ya que la banda sólo mide 100 x 34 cm. No es recomendable para personas de menos de 1,60 de estatura y en ningún caso para personas que pretendan mantener un ritmo constante de entrenamiento.

Con el mismo aguante de peso (120 kg) y las mismas funciones en cuanto a programas de entrenamiento y monitorización, así como el mismo tipo de consola con app de conexión a tabletas y móviles, la principal diferencia es que su potencia es mucho menor. De hecho, el motor de la Sportstech F10 es de gama media, ya que ni siquiera llega a los 1,5 CV recomendados para cintas que se vayan a usar de manera regular o intensiva. Su potencia es de 1 CV, y eso supone que sólo puede alcanzar velocidades de hasta 10 km por hora.

En lo único que esta máquina es superior a las demás es en que permite un 18% de inclinación y por tanto puede simular grandes desniveles. Dado que a mayor inclinación menos sufrimiento del motor, es la máquina ideal para practicar ascensiones rápidas en un entorno indoor.

Al menos es barata teniendo en cuenta sus prestaciones, puede que ese precio no compense sus carencias. Sólo es recomendable para quién esté empezando y, dado la configuración de peso que aguanta y el tamaño de la superficie parece pensada específicamente para mujeres con problemas de peso

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Sporststech F31 Cinta de correr profesional

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La Sportstech F31 es una cinta de correr profesional, perfecta para corredores avanzados que buscan una máquina potente y resistente que puedan usar a diario. Su relación calidad precio, además, es excelente, ya que cuesta alrededor de 750 €, un precio bastante asequible.

Sin embargo, uno se pregunta por qué comprar una cinta como esta cuando sus prestaciones no superan demasiado las de la Cecotec Extreme Track. Cómo esta, tiene 2CV de potencia continua (pudiendo llegar a los 4CV en momentos puntuales), y un banda de deslizante de tamaño más bien pequeño (120 x 42 cm), que puede ser incómoda para personas altas, y también se trata de una cinta plegable. Soporta hasta 120 kg de peso y llega a 16 km por hora.

Entonces, ¿qué justifica lo elevado de su precio? Pues bien, el mayor pro de la Sportstech F31 son sus funciones de monitorización y su conectividad. La Sportstech está pensada no sólo como una cinta de correr, sino también como una herramienta de planificación de entrenamientos. Para ello, dispone de algunos accesorios para la monitorización de las constantes vitales, como un cinturón de control de rendimiento cardíaco, y de una app propia que se puede utilizar desde la consola de la cinta o desde un móvil o tablet.

Desde la consola, además, se puede reproducir audio o vídeo (incluyendo varios programas de coaching), ya sea en la propia pantalla, de 5,5 pulgadas, o haciendo streaming hacia otra pantalla mayor.

Otras características muy positivas de esta máquina, y que la hacen superior a la citada Cecotec, son su sistema de amortiguación, mucho más avanzado, con seis niveles de absorción de la presión, y el hecho de permitir una inclinación de hasta un 15%.

Asimismo, también dispone de un sistema de autolubricación muy cómodo, ya que incorpora unos pequeños depósitos para el lubricante al lado de los ejes y eso evita que haya que levantar la banda para aplicarlo. Además, eso mejora la dosificación y a la larga supone un pequeño ahorro.

Ver opiniones y precio en Amazon de la Sportstech F31

¿Cúal es la mejor?

Todas las cintas del pasado apartado son de buena calidad, pero no son para el mismo tipo de corredor.

La más versátil es la Cecotec Extreme Track, que aúna prestaciones profesionales, resistencia y una relación calidad – precio inmejorable. La Sportstech F31 es la que ofrece las máximas prestaciones, incluyendo una amplia gama de recursos para la monitorización de la actividad y el entretenimiento, pero su precio es muy superior. Y la más barata es la Runnerfit Step Black, que está pensada para principiantes pero es resistente y potente.

¿Cómo elegir una cinta de correr adecuada a nosotros?

Existen muchos modelos de cintas de correr y las hay desde muy asequibles, con prestaciones básicas y pensadas para aficionados o personas que realizan actividad física de manera puntual, a otras que pueden costar varios miles de euros y son de calidad profesional. Así pues, para elegir adecuadamente, hay que fijarse en una serie de cosas:

Precio.

Las cintas para correr más baratas, sin apenas funciones y a veces activadas de manera manual, sin conexión a ninguna fuente de energía, pueden costar menos de 250 €, pero suelen estar pensadas más bien para andar. A partir de ahí hay varias gamas. Una cinta de gama media puede costar unos 500-700 € y puede ser perfectamente útil para usuarios habituales con rutinas no muy intensivas. Y también existen cintas semiprofesionales y profesionales por encima de los 1000 €.

Potencia del motor 

La potencia del motor determinará su utilidad, ya que a mayor potencia podrá alcanzar mayor velocidad y soportará un peso corporal mayor. Para cualquiera que pese más de 80 kg, la potencia recomendada debe ser de 2 CV, aunque si no se supera mucho ese peso o el uso es puntual puede usarse una con 1.5 CV de potencia. Las máquinas con una potencia inferior a 1 CV son poco recomendables a menos que su uso sea muy puntual o realmente el usuario sea una persona muy pequeña.

En las gamas profesionales y semiprofesionales se pueden encontrar cintas de correr con potencias mucho mayores. En caso de que se esté pensando en elegir una de éstas, hay que comprobar que la potencia realmente repercuta en el rendimiento y en las prestaciones de la máquina y no sea meramente accesoria, ya que comprar una cinta para correr con una potencia de 5 o 6 CV pero con una velocidad máxima de 14 km, por ejemplo, probablemente no salga a cuenta. Los motores más potentes, en general, sólo son necesarios cuando la máquina vaya a ser usada de manera intensiva y continuada.

Velocidad máxima

La velocidad máxima debe adecuarse a las necesidades específicas de quién vaya a usarlo, ya que a medida que se va avanzando en los entrenamientos se tiende a correr más rápido. Para los principiantes, puede bastar con una velocidad máxima de 12 km por hora, pero para usuarios más avanzados es mejor escoger una que pueda llegar, como mínimo, a 16. Ese es el marco en el que deben moverse las máquinas para amateurs, aunque hay algunas cintas para correr relativamente baratas que alcanzan velocidades mayores.

Inclinación

Existen máquinas que se inclinan y otras que no. Las que lo hacen pueden lograr distintos niveles de pendiente, y es importante comprobar la inclinación máxima que puede tener, cada cinta por dos razones. Por una parte, porque a mayor inclinación menor esfuerzo para el motor, de manera que una máquina con mayor inclinación necesita menor potencia para conseguir mayor velocidad. Por otra, porque la inclinación determina el nivel de dificultad tanto como la velocidad.

Además, dependiendo del tipo de entrenamiento que se requiera será necesaria más o menos inclinación, así que no es una cuestión para tomar a la ligera.

Superficie de la banda

El tamaño de la máquina y si se trata de un aparato plegable o no es importante en relación al espacio del que se disponga, pero también, porque la envergadura de la superficie sobre la que se va a correr afecta a la comodidad del usuario.

De hecho, el tamaño de la banda es determinante para saber qué cinta es apta para cada corredor, incluso si se es un principiante, porque se tiene que escoger una cinta suficientemente grande como para poder realizar sobre ella una zancada natural. Comprar una cinta con una superficie demasiado corta puede suponer no poder usarla.

Por tanto, hay que calcular el alcance de la zancada y sumarle un margen para saber la longitud mínima de superficie (a lo largo) que se necesita. A nivel orientativo, puede decíirse que la media en mujeres es de unos 65 cm, y en los hombres unos 75 cm, pero ese tamaño varía muchísimo dependiendo de la altura del corredor. Para las personas que miden menos de 1,80 m suele bastar con una banda de 120 o 130 cm de largo, mientras que para los que son más altos es mejor optar por longitudes mayores.

Amortiguación

Todos los aparatos para correr tienen un sistema de amortiguación, pero no todos son igual de buenos. Por eso, si lo que se pretende es entrenar de manera continuada, y sobre todo si se pesa bastante, hay que buscar un buen sistema. Algunos de los mejores son el Softrack o el Protech Plus. En todos los casos hay que comprobar que cuando se anda deprisa o se corre sobre ella el firme no se hunde. Una superficie resistente y firme implica una mejor amortiguación.

La amortiguación es importante por dos cuestiones: por una parte, porque una buena amortiguación alarga la vida de la máquina, y por otra parte, y más importante que lo anterior, evita lesiones que podrían ser de importancia.

Controles

Finalmente, una de las cosas que hay que mirar es la consola de mandos. Cuestiones como si dispone de pantalla, cuantos programas se puedan escoger o si monitoriza funciones vitales como las pulsaciones por minuto pueden influir mucho en la forma de entrenarse.

La mayoría de máquinas actuales, además, disponen de extras como la conexión a internet, bastante útil para monitorizar la actividad desde otros dispositivos conectados, o la reproducción de material audiovisual o de audio. Este tipo de funcionalidades pueden resultar útiles en algunos casos, pero en términos generales se trata de añadidos que se hacen pensando en el entretenimiento, no en la utilidad. Por eso, aunque evidentemente influyen en el precio y se deben tener en cuenta, no deberían estar entre las más relevantes a la hora de decidir qué cinta de correr comprar.

¿Cinta de correr plegable o fija?

Al margen de esas cuestiones técnicas, hay que tener en cuenta que las máquinas de correr son máquinas bastante grandes y que hay que disponer de un espacio suficiente no solo para ellas, sino para movernos a su alrededor. Existen modelos plegables y muy ligeros, normalmente de gama más bien baja, que pueden ser perfectamente válidos para principiantes o para personas que pesen poco. Este tipo de cintas para correr tiene la ventaja de poderse guardar en espacios reducidos, aunque el hecho de plegarse las suele hacer menos resistentes.

Ruido

A menos que se vaya a colocar en un gimnasio, el nivel de ruido que produzca el aparato es un punto a tener en cuenta, sobre todo si se tienen vecinos muy cerca o animales a los que el ruido pueda alterar. Existen cintas de correr con un nivel de ruido por debajo de los 68 decibelios, lo cuál las hace muy silenciosas.

¿Por qué usar una cinta para andar o correr?

Correr es una actividad muy saludable, sobre todo cuando se hace con regularidad, y la parte del cuerpo en la que más se notan sus efectos es, evidentemente, en los músculos y huesos de las piernas, espalda y, aunque parezca increíble, también de los brazos. Y es que, aunque correr, a priori, no parece el mejor ejercicio para ganar masa muscular (y no lo es), sí ayuda a densificar los músculos y fortalecer el esqueleto. Las personas sedentarias que empiezan a correr pueden notar un gran desarrollo muscular desde los primeros días, especialmente si entrenan la resistencia. Luego, el desarrollo se frena y sólo continua si se entrena con series cortas y rápidas.

Ayuda a desarrollar el tejido óseo: La actividad física en general, y correr en particular, . Eso es bueno para personas con afecciones como la artritis, siempre que no esté muy avanzada. Es interesante comentar que las cintas de correr fueron creadas inicialmente para servir a esta función de fortalecimiento de los huesos, ya que usarlas con regularidad y bajo control médico aliviaba los dolores de espalda y mejoraba la postura corporal. Fortalecer los huesos no sólo es positivo para la práctica deportiva, sino que se nota mucho en todo tipo de actividades cotidianas.

Muy saludable para el corazón: con su práctica constante suelen bajar los niveles de colesterol en sangre, disminuyen la presión arterial y mejoran el rendimiento del corazón y otros órganos vitales, como los pulmones. Además enseña al cuerpo a equilibrarse, mejora la respiración, que se vuelve más regular, y con ello ayuda también a tener bajo control las alergias y ciertas afecciones pulmonares o bronquiales.

Ayuda muchísimo a disminuir los niveles de estrés y depresión, que son las enfermedades del siglo XXI. Eso ocurre porque la actividad física (no sólo correr, sino cualquier tipo de ejercicio) pone en marcha la segregación de sustancias que actúan como neurotransmisores, como la serotonina y la dopamina. Estas hormonas estan relacionadas con el placer, el bienestar y la sedación, así que al segregarlas el cuerpo queda aliviado. Es como tomar una droga, lo cual también explica por qué la gente que suele correr siente cada día más ganas de hacerlo. Y, dado que relaja muchísimo, también ayuda a dormir, sobre todo cuando el ejercicio se realiza por la tarde.

Mejora la autoestima, y eso conlleva un estado emocional de calma y alegría que repercute en una menor ansiedad. ¿por qué ocurre? En parte porque uno se plantea el correr como un objetivo en sí mismo, con lo cual cumplirlo resulta en una gran satisfacción personal. Y en parte porque correr es un medio para lograr otras metas (como adelgazar o respirar mejor) cuya consecución hace que uno se sienta mejor.

Ahora bien, no se debe pensar que se trata de un milagro. La actividad física es buena a nivel emocional, pero no cura los desequilibrios mentales profundos. En casos de depresión fuerte se requiere un especialista.

Y, finalmente, mejora la capacidad aeróbica, lo cuál explicamos más adelante, repercutiendo en que nos cansemos menos con la mayoría de esfuerzos diarios.

En todo caso, hay que entender que el ejercicio físico es sólo uno de los factores que determinan el nivel de salud de las personas y que si correr es la excusa para descuidar otros aspectos, como la alimentación, no ayudará a estar más sanos sino todo lo contrario.

¿Cuánto y con qué frecuencia hay que correr para perder peso?

La frecuencia y la intensidad con la que hay que correr la determinan los objetivos que se tengan. Para una mejora general de la salud puede valer salir a correr entre 30 y 60 minutos a diario a un ritmo medio, mientras que para quien esté preparando un maratón o pretenda perder 30 kg solo corriendo quizás haga falta un entrenamiento más específico, más intenso o más constante.

En todo caso, dado que la razón estrella para empezar a correr es perder peso, vamos a centrarnos en la frecuencia necesaria para cumplir con ese tipo de objetivo. Pero primero hay que tener en cuenta que la pérdida de peso se da por el esfuerzo muscular, no por lo cansado que se llegue estar. ¿Qué significa eso? Pues, básicamente, que un ejercicio bien realizado no es necesariamente aquél que más sudado y agotado te deje. Unas cuestiones básicas que hay que saber son que:

  • Sudar más o menos no implica adelgazar más o menos. El adelgazamiento no precisa de deshidratación. Hay que correr en horas de frescor, no cuanto más calor hace y, si se corre en una cinta, hay que hidratarse mucho y a menudo.
  • Adelgazar corriendo no es posible si no se cuida la alimentación, cosa muy distinta a pasar hambre. Para que quede claro, hay que comer lo suficiente para no desfallecer durante las sesiones de running, pero hay que comer bien. Correr mucho rato y luego pegarse un atracón es tan absurdo como dejar de comer y no poder llegar ni a la vuelta de la esquina.
  • Al empezar hay que ser prudente. Cualquiera que pretenda correr 20km el primer día va a dejarlo correr. Hay que encontrar un ritmo, una velocidad y un tiempo asumibles e irlo aumentando a medida que se esté más acostumbrado. En ese sentido, la cinta de correr puede ayudar, ya que permite ahorrarse la frustración de percibir el espacio recorrido como “demasiado poco”.

El adelgazamiento será más rápido al principio, incluso si sólo se corren 20 o 30 minutos, y será mayor cuán más voluminoso sea el cuerpo del corredor. Pero para que el adelgazamiento se dé de verdad, hay que correr como mínimo entre 3 y 5 veces por semana y mantenerse en la zona de entrenamiento adecuada.

Las zonas de entrenamiento son los porcentajes de la frecuencia cardíaca máxima en los que el cuerpo realiza cada tipo de trabajo. Puede calcularse con una fórmula simple (220 – edad).

La zona de entrenamiento óptima para la quema de grasa es aquélla en la que se produce un ritmo cardíaco equivalente al 60-70% de la Frecuencia Cardíaca Máxima. Esta zona suele coincidir con la del trote ligero (aunque depende de cada persona) y es recomendable iniciar el entrenamiento con unos minutos de calentamiento a un ritmo más bajo.

A medida que se vaya entrenando, habrá que subir el ritmo para continuar con la quema de grasas y, probablemente, también que aumentar las sesiones. En todo caso, la clave está en la constancia y la regularidad. Es mejor correr cada día 30 minutos que correr 2 horas un día, 20 minutos otro y nada al tercero.

¿Es necesario correr cada día?

Una de las preguntas más habituales que se hacen acerca de la práctica de la carrera es si se debe correr todos los días o es preferible dejar descansos entre un entrenamiento y el siguiente. Y, aunque sería genial tener una respuesta clara y universal para esa pregunta, lo cierto es que esta respuesta no existe. Correr todos los días puede ser perfecto en algunos casos y llegar incluso a ser perjudicial en otros.

Para saber si conviene o no correr a diario hay que tener en cuenta tres factores:

  • La forma física del corredor, ya que si ésta es mala hay que ir cogiendo el hábito de correr poco a poco para evitar desgaste o lesiones. Incluso corredores de nivel avanzado pero que están aún recuperándose de enfermedades o lesiones no deberían correr a diario para evitar recaer.
  • El nivel de entrenamiento, ya que a medida que el nivel vaya aumentando hará falta más entrenamiento, mayor tiempo, y mayor intensidad.
  • El objetivo que se persigue, ya que si se trata de bajar peso, por ejemplo, puede ser bueno correr poco y a menudo, pero si la carrera es un complemento de otro tipo de ejercicios quizás sea mejor alternar los entrenamientos.

Al final, de lo que se trata es de aplicar un poco el sentido común (y de dejarse aconsejar por los entrenadores en caso de tenerlos) para no forzar la máquina. Hay que entender que correr implica un desgaste físico importante y que superar los propios límites es algo que debe hacerse gradualmente.

Ahora bien, si realmente se está preparado para correr a diario, hacerlo puede tener interesantes beneficios.

Para empezar, correr a diario permite coger fondo, es decir, ir aumentando gradualmente la resistencia y poder añadir kilómetros a las rutinas poco a poco. Eso es especialmente interesante para los corredores que se preparan para carreras de larga distancia como la maratón.

Además, la constancia en el entrenamiento ayuda a mejorar la capacidad aeróbica.

Cuando se realiza cualquier tipo de ejercicio físico, la musculatura implicada en el mismo requiere de un extra de oxígeno para funcionar adecuadamente. Cuán mayor sea la cantidad de oxígeno que se consiga proporcionar a los músculos, mayor será el aguante y la resistencia física del corredor, y mayor velocidad podrá alcanzar, hasta que se llega a un máximo en la absorción de oxígeno y se puede decir que los músculos ya están saturados. Si se corre a diario, ese límite va aumentando, y eso mejora el rendimiento.

Asimismo, correr a diario ayuda a combatir el estrés causado por salir a correr. Sí, es cierto que en apartados anteriores se comentó que correr era bueno si se estaba estresado, pero aquí hablamos de otro tipo de estrés: el que muchos principiantes sienten durante las primeras semanas de entrenamiento cuando se plantean la necesidad de salir a correr (o de subirse a la cinta de correr).

Si se corre a diario, el entrenamiento se convierte en parte de la rutina cotidiana, y uno ya no tiene que plantearse ir a correr: se vuelve algo natural, como levantarse a cierta hora o andar hasta el trabajo.

Y, cuando se convierte en algo rutinario, permite que el corredor se centre en la técnica. Las personas que salen a correr un par de veces por semana tienen que estar pendientes de cada paso que dan: no conocen el terreno, cometen errores en la colocación de los pies o el movimiento de los brazos… En cambio, los corredores habituales suelen tener rutas establecidas en las que no necesitan fijarse, y no necesitan pensar en como dar cada paso, ni en como respirar. Todo eso es parte de su rutina. De esa manera pueden centrarse en mejorar puntos concretos y ahí es cuando se vuelven técnicos.

Para acelerar esa tecnificación, es bueno correr sobre una cinta andadora, ya que la máquina permite saltarse la adaptación al terreno y establecer una forma de correr “estándar” antes. No obstante, eso será más o menos adecuado dependiendo del objetivo que se persiga, ya que si lo que se pretende es competir en campo abierto, la cinta debe dejarse solo para los días de muy mal tiempo.

Cómo evitar lesiones al correr a diario

Para quién, a estas alturas, haya decidido correr a diario, es importante tener en cuenta algunos trucos para no sobrecargar la musculatura y evitar lesiones.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la musculatura necesita recuperarse. Se puede correr todos los días, pero no hay por qué correr igual todos los días. Es mejor alternar entrenamientos largos e intensos con otros más suaves para que las piernas puedan descansar. Y los entrenamientos suaves tienen que ser suaves de verdad. No vale salir a correr 20 km un día y considerar que correr 10 al día siguiente a la misma velocidad es entrenar con suavidad.

Hay que intentar que el descanso tras el entrenamiento duro sea lo más amplio posible. Eso se consigue cambiando el horario del entrenamiento suave para que, por ejemplo, si se corre intensamente un lunes por la mañana el entrenamiento suave del martes sea por la tarde.

Y, finalmente, hay que conocer los límites del propio cuerpo y no correr si no se está bien para correr. Un día o dos de descanso de vez en cuanto pueden llegar a ser positivos, siempre que no se conviertan en la norma.

Pros y contras de las máquinas de correr

Durante mucho tiempo, se han popularizado todo tipo de mitos acerca de las cintas de correr, la mayoría de ellas difundidas por personas inexpertas o con intereses ocultos. Se han dicho cosas como que correr en una cinta es malo para las articulaciones, cosa que no es cierta, o que las máquinas son necesarias para lograr adelgazar, cosa igualmente falsa. Lo cierto es que las cintas de correr tienen pros y contras pero, siempre que se combine adecuadamente con entrenamiento en exteriores y se use la máquina que más se ajuste a las necesidades del usuario, pueden ser muy beneficiosas.

Los principales beneficios son los siguientes:

  • Permiten que se entrene a diario, independientemente de la climatología o de los horarios en que se tenga que hacer. Ser constante en los entrenamientos ayudará a que tengan más éxito. Por tanto, son imprescindibles para corredores avanzados o profesionales que no pueden permitirse perder varios días de trabajo cada vez que hay un temporal o cuando, en verano, temperaturas por encima de los 40 grados pueden impedir entrenar fuera.
  • El uso de una máquina que permite controlar la velocidad a la que se corre y la mantiene constante evita las frenadas y acelerones que algunos corredores tienden a realizar con los desniveles del terreno. Mantener el ritmo constante ayuda a mejorar el rendimiento e incluso permite aumentar la velocidad.
  • Al no tener que estar fijándose en las irregularidades del terreno o en los giros del camino, el corredor puede centrarse en la manera de correr. Puede fijarse mejor en la colocación de los pies, el movimiento de las piernas, la respiración…
  • La posibilidad de aumentar o disminuir la inclinación permite entrenar con desniveles. Eso quizás no sea importante si existe la posibilidad de salir a correr al campo, con rutas que incluyen desniveles naturales. Pero para la gente que vive en ciudad es mucho más útil. Además, permite hacer ese tipo de entrenamiento en todas las épocas del año.

Los inconvenientes, por su parte, son bastante fáciles de solventar, y son básicamente tres:

  • A diferencia de correr por el campo, correr sobre una cita no es gratuito. Aunque, como indicábamos en el primera apartado, hay cintas de correr al alcance de todos los bolsillos, o casi, lo cierto es que comprar una cinta es un gasto que no todo el mundo está dispuesto a asumir.
  • Correr en cinta hará que el corredor acorte su zancada. Casi siempre pasa, porque cando se empieza a correr sobre la máquina se tiende a sentir cierto miedo: ¿y si corres de más y te das con la consola?, ¿y si corres de menos y se te van los pies hacia atrás? Para evitar esos accidentes se tiende a no mover los brazos y a hacer pasos más cortos.
  • En caso de que la máquina de correr esté ubicada en un espacio cerrado, ya sea un gimnasio o cualquier habitación cerrada de una casa, el ambiente será más sofocante que si se corre en un espacio abierto, y eso hará que haya que hidratarse mucho más. En cambio, si se corre en cinta pero en una zona abierta, como una terraza o un patio, esta necesidad será mucho menor porque estará bien ventilado.

Asimismo, es cierto que correr en cinta puede hacer que la musculatura de las piernas se resienta un poco, porque la superficie es dura. No obstante, eso puede evitarse si se escoge una máquina con las características adecuadas para las necesidades de cada cual.

Por otra parte, hay que tener cuidado al utilizar la inclinación si se tiene algún problema en los tobillos. No se trata de un contra de usar la máquina de correr, pero hay que tener precaución.

Mantenimiento básico de las cintas

Lo primero que hay que tener en cuenta si se pretende que nuestra cinta de correr siga funcionando adecuadamente tras muchos usos es que las cintas de correr con alimentación eléctrica están pensadas para correr sobre ellas. Aunque parezca una verdad de perogrullo, es algo crucial, ya que hay quién tiene tendencia a usarlas para caminar, y no están diseñadas para ello.

De hecho, lo mejor para caminar es comprar una cinta de caminar, la mayoría de las cuales no requieren de alimentación sino que funcionan por inercia. Pero si se tiene una cinta de correr, hay que correr, y lo ideal es no hacerlo por debajo de los 6 km por hora.

Para no forzar el mecanismo, además, es recomendable que cuando se encienda la máquina el usuario no esté sobre la superficie de la cinta sino que sus pies estén sobre los ejes laterales. Así no se ejercerá presión de más mientras la cinta coge ritmo y se evitará tener que caminar durante los primeros segundos. En otras palabras, lo ideal sería poner la máquina a un ritmo bajo y empezar a trotar tan pronto como se pongan los pies sobre la superficie.

Y hay que evitar que el motor se caliente en demasía. La temperatura a la que debe estar un motor de cinta de correr es, como máximo, de unos 50 grados. Si se calienta más habrá que comprobar que la máquina esté correctamente lubricada (a continuación explicamos como lubricarla correctamente), fijarse en si la cinta está excesivamente desgastada y, si nada de lo anterior se da, intentar reducir el tiempo de encendido del aparato. Una opción válida podría ser reducir los tiempos y aumentar la velocidad o hacer carreras cortas espaciadas en lugar de carreras largas.

Si la cinta es plegable, cada vez que no se use hay que plegarla, ya que es para ello para lo que está diseñada. No es que se vaya a estropear por no hacerlo, pero plegándola se incurre en menos riesgo de que se ensucie o se rompa.

Cómo lubricar una cinta de correr

En todo caso, la operación de mantenimiento más frecuente y habitual será siempre la lubricación, que por lo general debe hacerse al menos una vez por semana si la cinta de correr se utiliza con regularidad. No obstante, la frecuencia de lubricación variará en función del desgaste de la máquina, así que es importante revisar constantemente el estado de la cinta y de los rodamientos.

Antes de lubricar la máquina es bastante recomendable limpiarla (al menos la superficie de la cinta) con un trapo húmedo. Se puede usar algún tipo de jabón o limpiador en la parte superior, pero éste nunca debe tocar la parte inferior, que toca los rodamientos. Si se limpia toda la máquina, como es obvio, hay que evitar mojar la consola y los puntos de entrada de los cables de alimentación.

A continuación, hay que seguir una serie de pasos muy sencillos:

  • Desconectar la máquina de la electricidad.
  • Revisar la banda de correr y localizar los tornillos que la unen a los ejes. Aunque cada aparato se desmonta de manera ligeramente distinta y esa información suele venir en el manual, lo habitual es que la unión esté en la parte trasera de la máquina. Basta con soltarla de un lado.
  • Aplicar el spray sobre la superficie de contacto entre el rodamiento y la cinta, con mucho cuidado de no manchar la parte superior (por dónde se corre), ya que podría provocar accidentes.
  • Colocar nuevamente la cinta de correr y andar unos minutos sobre ella a un ritmo lento (aunque no sea adecuado caminar a menudo, en este momento viene muy bien) para que se extienda adecuadamente el lubricante a lo largo de toda la parte inferior de la cinta.
  • Comprobar que no se ha aplicado demasiado lubricante y, si hace falta, retirar un poco. El exceso de lubricante no es un problema importante porque tiende a distribuirse uniformemente con el movimiento, pero a veces sí hay que retirar un poquito.
  • Volver a colocar debidamente la cinta, atornillar y ajustar la tapa. Es importante que quede correctamente colocada y no tensa en extremo, ya que podría dificultar el uso.

Existen distintos tipos de lubricantes para cintas de correr, así que elegir el adecuado también es importante. Básicamente se dividen en dos variantes:

  • Los Lubricantes con base de teflón son lubricantes secos que recubren las superficies. Tienen la ventaja de ser muy versátiles y por tanto un mismo bote de lubricante se puede usar para varias cosas, pero en general su efectividad varía de una superficie a otra.
  • Los lubricantes con base de silicona ofrecen una lubricación hidrófoba, es decir, una lubricación impermeabilizadora, que protege las superficies metálicas del óxido y las de otros materiales de la suciedad, incluso de la más pequeña, desde el polvo a las pequeñas esquirlas. En las cintas del correr, un plus de la silicona es que protege de la desecación.

Los lubricantes de silicona son más usados que los de teflón, pero cada máquina requiere un tipo de lubricación específica ajustada a sus características, así que lo mejor es consultar el manual antes de decidirse.

En conclusión, y para resumir, debemos entender que las cintas de correr son imprescindibles para cualquiera que quiera mantener un ritmo de entrenamientos de carrera constante, sin interrupciones por las condiciones climáticas, y controlable. Usar cintas de correr, ya sea en exclusiva o, preferentemente, combinándolo con el entrenamiento en exteriores, permite centrarse en los movimientos para mejorar a nivel técnico, mejorar el rendimiento, aumentar el quilometraje y la velocidad… Y, por supuesto, mejorar a nivel de salud y forma física.

Pero para que todo esto sea así hay que elegir la cinta que más se ajuste a las necesidades de cada usuario. Una mala elección de máquina puede dificultar el entrenamiento más de lo que lo facilita, por lo que hay que conocerse, saber qué objetivos se quieren lograr y dejarse aconsejar por los expertos.

También hay que fijarse en las prestaciones específicas de las máquinas y tener en cuenta que existen marcas mejores y peores. En ese sentido, una de las más destacadas es Cecotec, que dispone de modelos con muy buenas prestaciones a precios asequibles para todos los bolsillos.

Y, sobre todo, hay que cuidar de la cinta de correr para que esta pueda funcionar correctamente. Eso implica utilizarla adecuadamente, mantenerla limpia y lubricarla con regularidad.

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